Historia de Villarrobledo


Ubicación de Villarrobledo
La ciudad de Villarrobledo es un municipio castellanomanchego, perteneciente a la provincia de Albacete y situado en la comarca de La Mancha Central, estando en el límite entre las provincias de Albacete, Cuenca y Ciudad Real. A pesar de que el núcleo actual corresponde a una fundación del año 1292 (aunque probablemente, el hábitat se iniciara con anterioridad), en el término municipal de esta localidad hay restos de hábitats mucho más antiguos y abundantes restos arqueológicos.

Actualmente Villarrobledo es uno de los núcleos urbanos más grandes de la provincia de Albacete, junto a Almansa, Hellín, la Roda, y la propia capital provincial. Se trata de una ciudad de base económica agroindustrial, en la que predomina el sector vitivinícola, siendo la concentración de los viñedos de esta población, de los más grandes del mundo. Así mismo, esta producción destaca por su calidad.

En lo cultural, destaca la celebración de los Carnavales (declarados de Interés Turístico Nacional), la Semana Santa (declarada de Interés Turístico Regional), las Ferias dedicadas a la Virgen de la Caridad, patrona del municipio (celebradas en torno al 15 de agosto) y el Festival de Arte Nativo Viña Rock.

Ejemplo de material lítico conservado
en el Museo Arqueológico Provincial
de Albacete.
Hay que destacar que a pesar de que hasta la fecha no se ha realizado ninguna intervención arqueológica en el término municipal de Villarrobledo, sí que se ha notificado la presencia de una gran cantidad de yacimientos y restos arqueológicos. De los cuales destaca una colección de bifaces achelenses expuestos actualmente en el Museo Arqueológico Provincial de Albacete. Así mismo el resto de restos arqueológicos presentes en el término municipal nos remiten a períodos tales como la Edad del Bronce, época ibérica, época romana, época visigoda o la Edad Media.


Se suele tomar como referencia el año 1292 como el momento de la fundación del asentamiento que hoy es Villarrobledo, aunque muy probablemente el núcleo surgiera previamente. Debe tenerse en cuenta también el proceso de despoblación que se apunta durante la Baja Edad Media en el término, ya que los otros hábitats medievales se despoblaron en beneficio del núcleo de Villarrobledo. También como su nombre indica, el casco primigenio se fundó en un pequeño robledal (quercus robur), el cual fue desapareciendo en favor de la urbanización del emplazamiento.

Escudo del municipio.
El siglo XIV es un período importante para Villarrobledo, ya que recibió el título de villa en dos ocasiones. La primera en torno a 1440 gracias a unos servicios prestados al rey de Castilla Juan II, y la segunda en 1476 de mano de la reina Isabel la Católica, debido a que Villarrobledo perdió el título de villa al apoyar a Isabel frente a Juana la Beltraneja en la Guerra Civil Castellana (1475 – 1479). Hay que destacar un incendio que asoló  Villarrobledo durante este conflicto, atribuido al marqués de Villena (señor de la villa) o a una razzia del reino de Granada. Por la lealtad que ha profesado Villarrobledo a la monarquía se le ha concedido el título de "Muy Noble y Leal", que luce en su escudo.

Fachada renacentista del ayuntamiento
de Villarrobledo.
Durante los siglos XV y XVI Villarrobledo vivió un período de auge económico, debido en gran medida a la fertilidad de sus campos, lo que permitió la construcción de obras monumentales en la villa, como fueron la portada del ayuntamiento o la construcción de los conventos de San Francisco y las Claras. Dicha fertilidad dio a Villarrobledo el apelativo de “el granero de Castilla”.



Detalle de la fachada
de estilo barroco de
San Blas, muestra de
la crisis del s.XVII.

La convulsa situación del siglo XVII supuso el inicio la decadencia de Villarrobledo, si bien la expulsión de los moriscos del año 1609, el suministro constante de suministros y efectivos a los diversos frentes en los que estaba implicada la Monarquía Hispánica (del que destaca la Guerra de los Treinta Años entre 1618 – 1648) o los sucesivos brotes de peste, sepultaron la hegemonía de la que Villarrobledo se benefició durante los siglos anteriores.








Monasterio de la Purísima Concepción y San Bernardo.
Para mediados del siglo XVIII, la villa comenzó a recuperarse de la crisis de la centuria anterior. Cabe destacar una cierta apertura a la cultura y a la ciencia, con la apertura de pequeñas escuelas laicas. Así mismo hay que mencionar a la figura del villarrobledense Fray Diego Morcillo Rubio de Auñón, quien fue virrey del Perú entre los años 1720 y 1724. Este personaje obsequió a Villarrobledo con presentes tales como el Monasterio de la Purísima Concepción y San Bernardo, la peana de plata del Potosí sobre la que se sustenta la Virgen de la Caridad, patrona del municipio, o la cruz de oro y esmeraldas que luce esta misma virgen y que perteneció al virrey.

El siglo XIX fue un siglo de cambio en Villarrobledo, si bien, al igual que en el resto del país, empezó a instaurarse el régimen del liberalismo en el lugar. Destaca la lealtad que mantuvo la villa al monarca Fernando VII durante la Guerra de Independencia Española (1808 – 1814), con los consecutivos disturbios que enfrentaron a la población local contra las fuerzas francesas. Hay que destacar también el encuentro bélico en el contexto de la I Guerra Carlista (1834 – 1839), el 20 de septiembre de 1836, del cual salieron victoriosas las fuerzas isabelinas. Por otra parte, la llegada de la modernidad se manifestó con la fundación de la estación de tren local de la mano de la reina Isabel II en 1856, como parte del tramo ferroviario Madrid – Alicante, de la empresa M.Z.A. (Madrid – Zaragoza – Alicante).

El Círculo Mercantil de Villarrobledo,
fue escenario de los sucesos de
la Revolución de Octubre de 1934.
Durante el convulso siglo XX, Villarrobledo se vio salpicado de muchos de los principales sucesos de esta centuria, como fue la Revolución del 34 o episodios de violencia y represión durante la Guerra Civil Española (1936 – 1939) y la posterior dictadura franquista. Hay que mencionar la obtención del título de ciudad de la mano del rey Alfonso XIII en el año 1929. De este siglo cabe destacar la especialización agroindustrial, la cual es el principal sector de la ciudad.




Desde la Transición Democrática en adelante, Villarrobledo se ha consolidado como una de las principales poblaciones de la provincia de Albacete, con un gran Patrimonio Histórico, aún por conocer y explotar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario