lunes, 10 de agosto de 2020

Ayuntamiento de Villarrobledo.

La casa consistorial ha sido testigo de numerosos hechos de la historia local. Construida sobre los restos de un palacete bajo medieval, su actual apariencia renacentista recoge algunos hitos locales, como el reconocimiento de la lealtad y apoyo que profesó Villarrobledo al monarca Fernando VII durante la Guerra de Independencia Española (1808-1814), momento en el cual España fue invadida por el Imperio francés de Napoleón Bonaparte y el monarca español, Fernando VII de Borbón fue exiliado a Valençay, tras abdicar en Bayona en favor del hermano del Emperador José I Bonaparte.
 
Cabe destacar también la derrota sufrida por los franceses en julio de 1808 frente al ejército español en el término de Villarrobledo, la conocida como batalla del Montecico, así como también los constantes disturbios entre el ejército imperial y la población civil villarrobledense.

Como anécdota de interés, durante una visita que hizo el Virrey Morcillo a Villarrobledo durante sus últimos años de vida, las guirnaldas y motivos que homenajeaban al Virrey amanecieron manchados con excrementos de animal, tal ofensa hizo que este personaje no volviera a Villarrobledo durante el resto de sus días. 






Cementerio de Santa Ana. Arco de Moharras. Parque de los Tinajeros.

Ubicadas en el sector occidental del antiguo distrito tinajero, el actual cementerio de Santa Ana cumple esta función desde el año 1856, momento en el que el cementerio municipal (ubicado en el parque de Joaquín Acacio o mejor conocido como "parque de los caídos") tiene que ser trasladado, debido a los malos olores que generaba y a su cercanía con el casco urbano. Actualmente el cementerio de Santa Ana ha experimentado numerosas ampliaciones.

Justo al lado del cementerio se encuentra el arco de la entrada de la Capilla del Santísimo Cristo de las Injurias, ubicado originalmente en la pedanía de Moharras (actualmente deshabitada). El abandono que sufrió esta pequeña población implicó el deterioro tanto de la capilla local, como de la imagen religiosa, lo que obligó al traslado de dicha imagen a Villarrobledo en torno al año 1864 y de la portada del templo a principios del siglo XXI (para evitar su total deterioro).

A pesar de que la tradición tinajera en Villarrobledo está al borde de su desaparición definitiva, este antiguo trabajo goza de varios homenajes en la localidad, uno de ellos es el monumento que se encuentra en el Parque de los Tinajeros, como recordatorio y exaltación de esta noble profesión, que tantos beneficios (fundamentalmente económicos, sociales y culturales) ha aportado a la localidad. Lamentablemente el monumento se encuentra muy degradado en nuestros días, lo que es un síntoma más del problema de la falta de concienciación para con el Patrimonio Histórico local y del poco respeto que se le profesa a nuestra cultura. Esperemos que el futuro redima a este y a otros tantos lugares olvidados.


domingo, 9 de agosto de 2020

Iglesia de San Blas.

La historia de la Iglesia Parroquial de San Blas, está relacionada con Villarrobledo desde su propia fundación en la Edad Media. Para lo que nos interesa, las 3 portadas de la iglesia reflejan muy bien las fases de origen, auge y crisis de la villa. 

El origen se puede ver en la portada medieval (orientada hacia el oeste), de estilo gótico tal y como muestra su sencillo arco apuntado.

El auge económico de Villarrobledo se manifiesta en la portada renacentista (orientada hacia el sur), encargada al arquitecto alcaraceño Andrés de Vandelvira, el cual se inspiró en un arco del triunfo romano para el diseño de la nueva entrada de la iglesia.

Sin embargo, el durante el siglo XVII sufrió una fuerte crisis (común a todos los territorios gobernados por la casa de Austria), de la cual una de las consecuencias fue que la portada norte, de estilo barroco quedara inacabada, hasta el día de hoy.

Por último cabe destacar, que durante el siglo XVIII, una de las múltiples donaciones que hizo el Virrey Morcillo a Villarrobledo fue el actual retablo del templo.

Virrey Morcillo. Placeta de Don Carlos.

Nos encontramos este busto en la Placeta de Don Carlos.
Fray Diego Morcillo Rubio de Auñon nació en Villarrobledo en enero de 1642 en la calle de San Sebastián número 30 y fue bautizado en la iglesia del mismo nombre.
Fue a la escuela en nuestro pueblo. Después ingresó en la Orden de la Trinidad en Toledo y cursó Estudios Mayores. Más tarde Magisterio en la Universidad de Alcalá.
Gracias a sus méritos el rey Felipe V le propuso ser Obispo en Nicaragua y Fray Diego aceptó.
Años después, ya nombrado Arzobispo, se le trasladó a Charcas (Bolivia).
Fue dos veces Virrey del Perú. La primera vez como interino, sustituyendo al anterior.
La segunda vez cuando renunció su predecesor.

El nuevo Virrey fue muy generoso y desprendido. Ayudó a su colegio de Alcalá, a su convento de Toledo y a otros de la provincia, dotó importantes fundaciones, como el Colegio de la Santísima Trinidad en Roma. 
Y no se olvidó de su pueblo natal, favoreciendo a sus templos con grandes cantidades de dinero, magníficas obras y preciosos obsequios, destacando la peana de plata de Nuestra Señora Virgen de la Caridad y el Retablo dorado de San Blas.

Falleció en Lima en 1730. Fue enterrado en el panteón de los virreyes. Pero años después su sobrino Pedro Morcillo Rubio de Auñón, obispo de Cuzco, le erigió un mausoleo en la capilla de la Concepción de la Catedral de Lima y allí descansan sus restos.

En su memoria, el Ayuntamiento de Villarrobledo rotuló la antigua calle del Hospital con el nombre de Virrey Morcillo, así como un colegio nacional de EGB y el Instituto nacional de Bachillerato.

Nota interesante: 

Hace unos 25 o 30 años se le encargó al catedrático y escultor natural de Villarrobledo Alfonso de la Ossa, una estutua del Virrey Morcillo.
Esta estatua medía 2 metros y el entonces alcalde Francisco Segovia ordenó su vaciado.
Este vaciado consiste en revestirla de escayola y hacer los cortes necesarios para después llenarla de bronce fundido.
Esto se encargó a una empresa de Arganda. El presupuesto era de 24000 euros, de los que un vecino filántropo de Villarrobledo y el propio escultor adelantaron para ese trabajo la cantidad de seis mil.
La estatua, una vez acabada y recogida ya tenía previsto su sitio, incluso estuvo colocado el pedestal unos años cerca de la puerta norte de San Blas.
Villarrobledo, una vez más no ha sabido agradecer la generosidad del Virrey. 
La estatua sigue en Arganda.

Sede sindical y Centro de Servicios Sociales. Asilo y hospital.

Ambos lugares están construidos sobre los restos de la capilla y el asilo del hospital local (1597-1936). Este espacio jugó un papel clave en la sanidad de la villa, debido a las escasas medidas higiénicas de aquellos siglos. Hay que destacar su utilidad durante los graves brotes de peste que asolaron el reino de Castilla durante el siglo XVII, especialmente el del año 1684, de la que se calcula, perecieron aproximadamente las 2/3 partes de la población de villarrobledo.

Durante la Guerra Civil Española (1936-1939) un sector de este espacio fue utilizado como refugio antiaéreo. A pesar de que en Villarrobledo, únicamente hubo un pequeño bombardeo (sin pérdidas humanas) los primeros días del conflicto, el terror que generaba el sonido de la aviación forzaba a la población civil a refugiarse ante la posibilidad de un ataque, ya que ejemplos como el bombardeo de de la Legión Cóndor alemana sobre Guernica (1937) o el bombardeo republicano sobre Cabra (1937), pusieron de manifiesto que la población civil era un objetivo militar de primer orden en aquel contexto de guerra total.

viernes, 7 de agosto de 2020

Murallas de Villarrobledo y calle Tesoro.


Existen varias publicaciones donde se cita a Villarrobledo entre las poblaciones fortificadas a comienzos del siglo XV.  
“Una ciudad castellana en los siglos XIV y XV”, “Castillos de España”, “Diccionario Estadístico”, son algunas de ellas. 
Incluso encontramos en el Archivo del Ayuntamiento documentos que hablan de la reparación de esta muralla después del encuentro entre isabelinos y carlistas en 1836  en la famosa batalla de Villarrobledo.
La muralla se elevaba unos 4 metros del suelo, rodeaba el núcleo urbano y tenía varias “puertas” de acceso a la población.

Una de estas puertas estaba situada muy cerca de la zona que conocemos como “El rollo” y la calle Tesoro no existía cuando inicialmente se construyó esta fortificación, así que quedaba fuera de ella.

Y ¿por qué hablamos de la calle Tesoro? 
Existe la leyenda que cuando los vecinos comenzaron a edificar sus casas en esta calle y excavaban para formar los cimientos, iban encontrando monedas y piezas de oro en algunos de estos solares y comenzó a correr la voz de que posiblemente habría un tesoro enterrado en esta zona.

Ese el motivo que dio  nombre a esta calle.                  

jueves, 6 de agosto de 2020

Monasterio de La Purísima Concepción y San Bernardo.

El Convento de San Bernardo se fundó en 1597 sobre la ermita de la Concepción y su hospital, llegando a ocupar una gran manzana.
la Iglesia tenía una glorieta que alineaba con el Círculo y fue reducida en 1930 para ensanchar el comienzo de la calle de la Virgen.

En su fundación albergaba a 9 monjas, luego se fueron incorporando algunas más procedentes del pueblo y ya en el siglo XVIII llegó a tener hasta 26. 
El Virrey Morcillo, entre sus proyectos para Villarrobledo, aparte de finalizar la obra de San Blas, estaba la de crear un autentico Monasterio en este lugar. 

En 1810 también tuvieron que abandonar las monjas el Convento a causa de la invasión francesa como ocurrió  con los demás.
Fue peor aún cuando lo volvieron a abandonar en los años 1936 a 1939, donde se perdió la totalidad del Archivo y muchas pinturas y tallas. 
Pero no ocurrió así con un cuadro de Velázquez (anteriormente no se sabía su autoría) que consiguieron salvar. Este cuadro fue adquirido por el Estado y como pago les reconstruyó el Monasterio de Madrid.
La obra se puede visitar en el Museo del Prado y en ella se ve la inscripción de la procedencia de Villarrobledo.
El convento es de clausura femenino, tiene un claustro con arcos de medio punto a los lados en el que se conserva un gran cuadro con el retrato del virrey Morcillo.

Notas interesantes: 
La calle Virrey Morcillo se llamaba calle del Hospital y la calle San Bernardo calle de los Postes.


Frente al Convento estuvo el Casino Artístico y Literario y se conservaba  en él un tomo de la "Historia de La Muy Noble y Leal Villa de Villa-Robledo" del Padre Francisco de la Caballería y Portillo publicada en 1751. Por supuesto, como tantas, esta obra está perdida.



En 1936 casi todos sus socios desaparecieron a causa de la Guerra Civil y después el Casino quedó abandonado. 
Fue declarado ruinoso y los descendientes donaron el terreno al Ayuntamiento para que se hiciese allí algo en beneficio del pueblo. 
No se hizo nada. Un edificio precioso convertido en "el aparcamiento de San Bernardo".